Incluye buzones, aliases, grupos, redirecciones y responsables de cada dirección.
Antes de comenzar
Un cambio MX seguro se prepara antes de tocar el DNS.
Los registros MX solo indican dónde recibir mensajes nuevos. No copian correos antiguos, contactos, calendarios ni configuraciones de dispositivos.
Conserva acceso al proveedor anterior y comprueba que el historial necesario esté respaldado o migrado.
Revisa MX, SPF, DKIM y DMARC como conjunto, además del TTL y el acceso a la zona DNS.
Coordina el cambio, las pruebas y un responsable disponible para resolver desviaciones.
Checklist operativo
Cuatro fases para ejecutar y comprobar el cambio.
Marca cada punto cuando exista evidencia. Un cambio no debe considerarse terminado solo porque el nuevo MX ya aparece en una consulta DNS.
Puntos críticos
Lo que un cambio de MX no resuelve por sí solo.
El DNS puede quedar correcto y aun así faltar historial, aliases, autorización de remitentes o configuración en los dispositivos.
Evaluamos cuentas, aliases, autenticación, dependencias y ventana de activación para definir un alcance realista.
Solicitar evaluación