Identifica usuarios reales, correos por área, aliases, redirecciones y cuentas que ya no deberían seguir activas.
Antes de cambiar
El correo no se migra solo con crear cuentas nuevas.
Hay que revisar direcciones activas, aliases, redirecciones, DNS, autenticación del dominio y el momento correcto para activar el nuevo flujo.
Prepara registros MX, SPF, DKIM y DMARC antes del cambio para reducir problemas de recepción o entregabilidad.
Define un horario de cambio para que ventas, administración y soporte sepan qué esperar.
Comprueba acceso, envío, recepción y autenticación del dominio antes de dar por terminado el proceso.
Checklist base para migrar correo desde Gmail.
Inventario
Listar cuentas, aliases, redirecciones y responsables internos de cada correo.
Preparación
Crear estructura en Connectia y revisar accesos al dominio o zona DNS.
Cambio MX
Activar el nuevo proveedor en una ventana controlada y monitorear el flujo.
Validación
Probar envío, recepción, webmail, dispositivos y registros de autenticación.
Transparencia operativa
El alcance depende del estado actual de cada empresa.
Algunas migraciones son simples. Otras requieren revisar historiales, dispositivos, DNS heredado o cuentas que nadie tiene documentadas. Por eso conviene evaluar antes de prometer tiempos.
La meta es migrar menos a la fuerza y más con control, especialmente si el correo es parte de ventas o soporte.
Solicitar evaluaciónCuando además de correo existen Drive, Calendar o contactos, conviene mirar el cambio como proyecto de Workspace.
Ver migración Google Workspace